Identidad sexual
La manera como vivimos nuestro deseo sexual está vinculado con lo que somos, no es algo rígido ni permanente a lo largo de nuestra vida, es algo dinámico y cambiante, de la misma manera que nos transformamos nosotras y nosotros mismos.
Cuando hablamos de identidades sexuales consideramos que estas se conforman con tres dimensiones:
a) la identidad de género; si nosotros/as sentimos que somos hombres o mujeres;
b) la orientación sexual; si nos sentimos atraídos sexualmente hacia los hombres, las mujeres o ambos;
c) la identidad política: si nos identificamos públicamente como heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, etcétera. Por supuesto estas tres dimensiones nos permiten hacer una serie de combinaciones que cambian a lo largo de la historia de vida de la persona. No hay modelos fijos ni una relación de causa efecto entre las tres.
Encontramos así una diversidad de actuaciones del ser mujer, del ser hombre, del relacionarse amorosamente del ser homosexual, del ser heterosexual, del ser bisexual, del ser transexual, y como consecuencia; una diversidad infinita de la combinación de la interpretación de vivir las tres dimensiones. De la misma manera, tenemos entonces que las distintas personas nombran de diferente manera sus propias identidades.
Para mayor información puedes consultar: www.saldelcloset.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario